NOTICIAS

En esta sección iremos colgando noticias interesantes sobre el mundo de cultura y la música tradicional de Cantabria.

- ALEJANDRO TORRE HIERRO GANA EL IX CONCURSO DE FOTOGRAFIA DE AMPUERO.

La biblioteca de la Casa de Cultura de Ampuero, acogió el acto de entrega de los premios del IX Concurso de Fotografía “Villa de Ampuero”. Al concurso se presentaron 38 trabajos, siendo elegido la obra “Otoño” de Alejandro Torre Hierro, como ganadora de dicho certamen.

Alejandro, natural de Ramales y residente en Ampuero, ha sido la primera vez que ha presentado una de sus obras a un concurso, demostrando que la calidad esta presente en sus fotografías, ya que en su primera participación en uno, se ha alzado con el primer premio.

ENLACE PRENSA

A continuación os ponemos la foto ganadora del certamen, así como alguna de sus instantáneas. Pudiendo disfrutarlas todas en su Blog

http://fotodron.blogspot.com/

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OTOÑO”

A continuación os ponemos algunas de sus fotos de la serie “PASIEGOS” Y “AMPUERO”.

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- FALLECIÓ IGNACIO NORIEGA “EL GAITERU DE SAN ROQUE”.

Hoy nos ha llegado la triste noticia del fallecimiento de Ignacio Noriega, “El gaiteru de San Roque”.

Desde aquí queremos hacerle un pequeño homenaje a tan importante gaitero y mejor persona que era Ignacio.

Era gaiteru de otros tiempos. De los tiempos en que la gaita estuvo por desaparecer, recorriendo con la suya al hombro, infinidad de romerias de Asturias  y Cantabria. Quienes hemos tenido la suerte de verle tocar, no lo olvidaremos tan facilmente. Gran gaitero,Gran maestro y mejor persona.

De parte de todos los miembros de GARABANDUYA, nuestro más sentido pésame. DESCANSE EN PAZ.

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IGNACIO NORIEGA A LA GAITA, JUNTO A GENIO “EL DE CAMIJANES”

 

- III  CICLO CORAL REAL VALLE DE PENAGOS.

El ayuntamiento de Penagos y la Asociación Cultural Media Via organizan la tercera edición del CICLO CORAL
REAL VALLE DE PENAGOS. Será este sabado, 3 de octubre en la Iglesia de San Jorge de Penagos, desde las
siete de la tarde y contará con el siguiente programa;
 
CORO SAN JUAN de El Arenal de Penagos
CORO OTOÑO MUSICAL de Torrelavega
CORO MUNICIPAL DE RIBAMONTAN AL MAR
CORO RONDA ASOCIACION DE TURISMO RURAL DE CANTABRIA
CORAL VOCES DEL MAR de Suances.
 

OPERACIÓN ANJANA DE A.C SAUGA (POR LOS NOMBRES CANTABROS EN LOS REGISTROS CIVILES).

Desde La Banduca GARABANDUYA, apoyamos la iniciativa de la Asociación SAUGA, dandole la máxima importancia y reproduciendo el escrito de de su presidente, Orlando Gómez a los distintos, juzgados y registros civiles de los Valles del Asón:

Yo Orlando Gómez, DNI 24.407.935-J y domicilo en C/ SANTA LUCIA, 1-5, 2º B BERNALES-AMPUERO (CANTABRIA)  como Presidente de la Asociación Cultural Sauga, tengo a bien informarle de la actividad cultural que durante la semana siguiente se se desarrollará con el nombre OPERACION ANJANA y que se detalla a continuación, para el tratamiento periodístico que corresponda:
La A.C. Cultural Sauga remite los únicos  libros existentes en el mercado sobre  NOMBRES CANTABROS DE PERSONA, cuyos autores son Jesús Maroñas y Gelu Marín a todos los Registros Civiles y Fiscalía Superior con sede en el entorno geográfico del Valle del Asón.
Ello a consecuencia de la sensibilización de esta Asociación por las noticias publicadas en diferentes medios regionales sobre las carencias en documentación relativa a nombres cántabros de persona que padecen todos los Registros Civiles de Cantabria, así como sobre las dificultades que sufren los ciudadanos para registrar a sus hijos con nombres Cántabros en los Registros Civiles de Cantabria. Paradójicamente, existen en dichas oficinas documentación y listados relativos a nombres de otras procedencias, los cuales se ponen sin ninguna dificultad.
Estos libros cuya entrega se verificará por correo ordinario, son obras que no se reducen a un mero catálogo o recopilación de nombres cántabros con su equivalente al castellano, sino que sus autores profundiza en la etimología, significado e historia de los nombres cántabros, cuya autenticidad e historia milenaria viene constatada por la epigrafía histórica, las fuentes clásicas y los estudios de historiadores de prestigio internacional como González Echegaray y Peralta Labrador.
La intención de A.C. Sauga es que estos libros, cuyas opiniones son ajenas a la A.C. Sauga y de las cuales esta última se mantiene al margen,  figuren en los Registros Civiles como ayuda  para los funcionarios de dichas oficinas, así como material de consulta para los ciudadanos que a ellas acudan interesados en poner un nombre cántabro a su descendencia.
 
Firmado: Orlando Gómez Ruiz

FINALISTAS DEL CONCURSO POZU JONDU 2009.

Ya se conocen los nombres de los finalistas del Concurso Pozu Jondu 2009, cuya final se celebrará el día 15 de Mayo de 2009. En este enlace os adjuntamos toda la información sobre los finalistas por instrumentos, jurados, lugar y hora. ¡ SUERTE A TODOS!

P.D En gaita y tambor apostamos y deseamos que ganen nuestros amigos y ex-compañeros LEIRE BLANCO y FRANCISCO TRAPAGA.

http://www.adic-cantabria.org/

“COTE”, TRIUNFA EN LA FINAL DEL CONCURSO DE LA CANCIÓN  POPULAR DE CANTABRIA.

La voz de Francisco J. López, triunfa en la gala del concurso de la canción popular de Cantabria.

ENLACE : http://www.eldiariomontanes.es/20090426/sociedad/protagonistas/leccion-cote-20090426.html

PRESENTACIÓN DEL LIBRO “RENEDO, MEMORIAS DE UN PUEBLO”.

Ha sido presentado el libro “RENEDO, MEMORIAS DE UN PUEBLO”, del que es coautor el gaitero de GARABANDUYA,  Alejandro obregón.

Dicho libro, es una recopilación de fotografías antiguas de dicho pueblo, que los propios vecinos, han ido cediendo para tal propósito,  formando un documento extraordinario, para mantener la memoria de la vida, historia y gentes de Renedo.

Alejandro Obregón,  junto con Alejandro Zurdo, han sido los encargados de dar forma a este proyecto, que es el trabajo de dos personas pero la ilusión de un pueblo entero.

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ENLACE : http://www.eldiariomontanes.es/20090407/region/centro-bahia/libro-todos-quieren-leer-20090407.html

VOCES SELECCIONADAS PARA LA FINAL DE CONCURSO DE LA CANCIÓN POPULAR:

Ya han sido seleccionados los interpretes que pasarán a la final del concurso de la canción popular.

ENLACE: http://www.eldiariomontanes.es/20090406/cultura/musica/cinco-voces-seleccionadas-para-20090406.html

FINALISTAS DEL CONCURSO PRAU 2009.

Toques do Caramulo se convierte en el primer grupo internacional finalista del concurso de música folk ‘Escenario Prau’. Los otros dos grupos que alcanzan la fase definitiva son los sevillanos La Conjura, y Coanhadeira, de Ourense.
La gran novedad de la final del IV Concurso de Música Folk ‘Escenario Prau 2009′ es la presencia, por primera vez de un grupo internacional, los portugueses Toques do Caramelo, la “banda revelación de la música de raíz lusa”. Junto a esta formación han llegado hasta el último tramo del certamen La Conjura y Coanhadeira.
En el mes de mayo se celebrará la gala final en el Teatro Casyc de Caja Cantabria, donde los miembros del jurado elegirán cual de estos 3 grupos sucederá al vencedor en la última edición, Vallarna (Valladolid/Cantabria) que a finales de año pasado editaron su primer disco “Km. 90” con el patrocinio de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria. El ganador obtendrá un contrato discográfico para la grabación y edición de un disco y un premio en metálico de 1.500 €, el segundo clasificado 1.000 € y el tercero 800 €.
CLASIFICACIÓN DE LOS GRUPOS Y FESTIVALES EN LOS
QUE PARTICIPARÁN
FINALISTAS
COANHADEIRA (Ourense): Sauga Folk
LA CONJURA (Osuna-Sevilla): El Carmucu
TOQUES DO CARAMULO (Portugal): Folk Comillas
SUPLENTES
1º LA CURUXA (Asturias): San Juan Folk
2º FOLK ON CREST (Salamanca): Pericote Folk
3º BUXUR (Madrid): Encuentro de Piteros
ACCESITS
ALQUITARA (Valladolid): Festival Magosta
QUAMLIBET (Valencia): Tierradura Folk
NEMON (Ermua): La Gabriela Folk
FESTIVALES PRAU 2009
VI Festival Tierradura Folk, Secadura: 10, 11 y 12 de Abril.
VI Festival Gabriela Folk”, Hermosa: 13 de Junio.
V Festival Folk Comillas, Comillas: 19, 20 y 21 de Junio.
VI Festival San Juan Folk, el Arenal de Penagos: 27 de Junio.
XVIII Festival Magosta, Castañeda: 3, 4 y 5 de Julio.
XVIII Festival Folk El Carmucu, Helguera: 17 y 18 de Julio.
VIII Festival Pericote Folk, Tama: 25 y 26 de Julio.
VIII Encuentro Internacional de Piteros Cantabria: 14, 15 y 16 de Agosto.
XVI Festival Sauga Folk, Colindres: 20, 21 y 22 de Agosto.
XVIII Festival Folk Pie de Concha, Bárcena de Pie de Concha: 28 y 29 de Agosto
 
 
 
 
 
- GARABANDUYA en “LA TIERRA DE LAS MIL TONÁS”, Del Diario Montañés:

 

 
 
 
 
 
 
 
 

-JESÚS GARCÍA PRECIADO DIVULGADOR DE LA CULTURA POPULAR CÁNTABRA

 

Autor de la serie ‘Cantabria. Cuentos de la tradición oral’ que ha publicado su quinto volumen, es responsable de la recuperación de fiestas como ‘La Vijanera’.
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A Jesús García Preciado no le gusta que le denominen ni investigador («soy divulgador») ni periodista («no tengo carrera universitaria»). Lo que nadie puede negar es que con sus programas divulgativos de Radio Nacional de España en Cantabria, entre 1972 y 2004, se ha convertido en una referencia a la hora indagar en el mundo del folclore, en definitiva, en la cultura popular de esta región. García Preciado es el ‘catedrático’ de la sabiduría del pueblo y las nuevas generaciones se miran en su honesto espejo. Su quinto y penúltimo volumen de ‘Cantabria. Cuentos de la tradición oral’, publicado por Ediciones Tantín con la colaboración de la Consejería de Cultura, está dedicado a los relatos mitológicos y creencias mágicas.
La colección se inició con ‘Cantabria. Príncipes, héroes y gigantes’ y prosiguió con ‘Cantabria. Animales diversos’; un tercer tomo sin título específico, que integraba los siguientes apartados en su contenido: ‘Animales diversos’, ‘Cuentos de las mil maravillas’, ‘Ciclo de los niños enterrados’, ‘Historias de niños muy listos’, ‘Cuentos para disfrutar del miedo’, y ‘Cuentos moralizante’; el cuarto y anterior tomo se titulaba ‘Cantabria. Relatos mitológicos y creencias mágicas’ (tomo 1)
El segundo tomo «se dedica a estos relatos basados en entrevistas a 250 narradores de la región, gente de mucha edad en su mayoría, que le han hecho partícipe de personajes e historias de Cantabria, en unos casos conocidos y en otros no».
Por el libro desfilan personajes mitológicos como el hombre pez, las anjanas o los trasgos; otros desconocidos del mundo animalesco; historias míticas de los primeros tiempos; o numerosos relatos de diablos y brujas.
La realidad mágica
Destaca también el interés de las historias que recoge en el libro por cuanto ponen de manifiesto que en Cantabria ha existido un «sentido mágico de interpretación de la realidad» que, aunque no es tan conocido como el de otras regiones, como Galicia, aún «permanece en nuestros días», dijo.
El autor afirma que ya está preparando el que será el sexto volumen, y posiblemente el último, de esta colección, y que estará dedicado a «cuentos de listos y tontos, de curas y de enredos de esposos».
El escritor afirma que desde el año 1972 comenzó a recopilar música tradicional, cuentos, relatos y romances propios de la tradición oral. «La clasificación de los cuentos, que es en lo que me he centrado, ha sido posterior», precisa.
Por ello, reconoce que cuando comenzó a recorrer Cantabria lo hizo «desde la perspectiva del desconocimiento más absoluto». García Preciado recuerda que su compañero de emisora Juan Antonio Gutiérrez Cabeza «me propuso al principio hacer juntos un programa dedicado a las excursiones turísticas, gastronomías y paisajes, pero descubrimos en los primeros viajes unas costumbres que desconocíamos, un mundo lleno de una riqueza imbuida por las tradiciones y la cultura popular».
‘Rutas del norte’
García Preciado evoca y subraya con cariño que «fue una época maravillosa y que produjo una gran impacto en la gente de la tierra, se escuchaban los lebaniegos y los pasiegos como si fueran de países distintos».
Los programas fueron cambiando de nombre para mantener el proyecto vivo, aunque el original fue ‘Rutas del Norte’.
El primer día se llevaron una sorpresa inmensa. El recorrido comenzó en el puente de Santa Lucía y la ruta terminó en Bárcena Mayor, con aquella carretera de montaña, serpenteante, estrecha y mal asfaltada. Por el camino fueron conociendo historias de las anjanas de Lamiña, las leyendas de San Fructuoso, la Fuentona de Ruente, las panderetas antiguas, mucho más grandes que las actuales y conocer a gente que fumaba en hoja de maíz.
Aquel descubrimiento fue toda una revelación para García Preciado «ya que persistí en continuar conociendo a personas mayores que mantenían una memoria prodigiosa que transmitían las leyendas, cuentos y música que las habían aprendido de sus padres y abuelos. Desde el punto de vista etnográfico, el hallazgo era impresionante».
El guitarro pasiego
García Preciado contribuyó, con su reconocido rigor, a recuperar costumbres y tradiciones como ‘La Vijanera’ de Silió, el canto del gallo de Garabandal y Rionansa, los cantos de los mandamientos de Liébana, las pascuas de Soba, formas de cultivo desconocidas en el valle de Lamasón o gastronomía desconocida como los verdosos de Liébana o la petición de las marzas; instrumentistas como el dulzainero de Fresnedo de Soba, instrumentos como el rabel pasiego (guitarro), el cuerno de Soba, el caracol, etc, todos ya en desuso.
La Gala del Folclore Cántabro 2008 homenajeó la figura de Jesús García Preciado por su divulgación de las figuras e intérpretes inéditos de la música tradicional cántabra y del patrimonio oral.
En el marco de las fiestas de Torrelavega y con motivo de la celebración del VII Día del Folclore, el Ayuntamiento le rindió un homenaje y le hizo entrega de una placa. La Escuela de Folclore le concedió su insignia de oro, máximo galardón de esa entidad
La asociación sociocultural Pejanda nombró a García Preciado «Zamarrón de Honor» al escritor, cronista e investigador Jesús García Preciado «por su incansable trabajo en favor de la conservación de la cultura rural y en particular por contribuir a que el valle de Polaciones sea más conocido y valorado, a través de su labor de investigación y difusión del patrimonio cultural de nuestro valle».

-La Tierra de las Mil ‘Tonás’CA

Es el único instrumento en el mundo en el que se utiliza pelo de pubis para lograr una óptima sonoridad. En el último disco de la Ronda El Liguerucu se puede escuchar a este instrumentista en dos solos
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MOISÉS SERNA, TAMBORITERO

«Mi juguete favorito de pequeño era el tambor de lata»

MUY PERSONAL

Colaboraciones: Atlántica, Coro Ronda Altamira y en los recopilatorios de los festivales Magosta de Castañeda y Sauga de Colindres. También tocó en el grupo de gaitas Macario, fundado por Roberto Diego.

Premios: Homenajeado en la cuarta edición de la Gala del Folclore Cántabro. Es miembro del jurado del concurso Pozu Jondu en los instrumentos de tambor y gaita. Nunca se ha presentado a competir en certámenes

-JAVIER MARCOS NAZÁBAL DULZAINERO

«Mi bisabuelo Leandro era una leyenda y quedan aún grabaciones de él»

Toca en las fiestas de su pueblo, Seña, cuna de la más importante dinastía de este instrumento
La Escuela de Folclore de Colindres incluye clases de dulzaina desde hace unos años La dulzaina es un instrumento de viento de lengüeta doble de la familia del oboe (es el equivalente de la bombarda bretona). Tiene forma cónica y unos treinta centímetros de longitud. Castilla y León, La Mancha, Aragón, Navarra o La Rioja, donde se conoce como ‘gaita’, son regiones donde está extendido este instrumento. Pero la dulzaina se enraizó en la comarca oriental de Cantabria y en el siglo pasado era más popular por aquella zona que el pito y el tambor. Al pito que se le conoce más como clarinete en estos pueblos. Y Seña, una localidad del municipio de Limpias y próxima a Laredo, ha dado la dinastía más importante de dulzaineros de Cantabria: la familia Nazábal. El patriarca, Leandro, fue toda una institución. Su bisnieto Javier Marcos prosigue la tradición y pretende además que no pierda este instrumento para el folclore regional.

-Dulzaineros en Cantabria. No vea lo complicado que ha sido dar con usted.

-¿Por qué?

-Porque apenas quedan y el más afamado era su difunto bisabuelo Leandro Nazábal.

-En Seña siempre se ha tocado la dulzaina. A mi bisabuelo Leandro no le llegué a conocer porque falleció en 1983. Es cierto que era una leyenda en la comarca oriental. Formó pareja artística con su hijo Emilio, o sea mi abuelo paterno, que tocaba la caja desde los seis años.

-¿Todavía vive Emilio?

-Sí, tiene 88 años, pero está fastidiado. Cosas de la edad.

-¿Cuándo empezaron?

-En la década de los treinta. Por aquella época había también un personaje muy popular que se llamaba Lin y tocaba el silbu con el tamboril.

-¿Ese instrumento es como el txistu vasco?

-Realmente así es. Es una pequeña flauta con tres agujeros. En el valle de Liendo queda un señor que se llama Vidal Isequilla, pero ya está retirado desde hace tiempo.

-Hay mucha influencia vasca en la música tradicional por esta zona.

-Es normal, porque hay municipios que son limítrofes. Hay canciones que se tocan en un lado y en otro. Me imagino que ocurrirá lo mismo cuando te acercas a Asturias y Castilla.

-¿La dulzaina era el instrumento rey en Seña?

-Claro que lo era. No había fiestas y romerías sin que se escuchara la música de este instrumento. Los dulzaineros eran muy populares en aquella época.

-¿Y usted cómo aprendió a tocar esta joya del folclore?

-Aprendí a los 19 años y nadie me enseñó. Mi bisabuelo tenía una dulzaina vieja en la que no existían notas y había que tapar los agujeros como se hace con la flauta. Un artesano castellano, Lorenzo Sancho, vino a buscar la dulzaina para sacar el mismo sonido en las que él estaba construyendo en su taller.

-¿No me diga que se la regalaron?

-Pues sí. Mi familia, y en particular mi abuelo Emilio, decidió regalársela y en agradecimiento nos hizo dos copias exactas. Es a raíz de ese momento cuando yo empecé a tocar la dulzaina con un amigo del pueblo, y también en el grupo Ni tanto ni tan dellu, donde me dedicaba más a la percusión.

-Hay unas grabaciones impagables de su bisabuelo Leandro.

-Leandro y mi abuelo Emilio grabaron como diez canciones en una cassette en los años 60. De esa cinta se extrajo un fragmento de ‘Mambrú’ y se integró en una recopilación de folclore cántabro realizada por Radio Nacional.

-¿Es cierto que la famosa dulzaina fue construida en Cuba?

-La hicieron en Cuba, es rigurosamente cierto. La hizo una persona que tenía vínculos con Seña y Colindres.

-¿Qué repertorio se puede interpretar?

-Jotas, pasacalles, pasodobles y valses.

-¿Qué diferencia existe entre un clarinete (pito montañés) y la dulzaina?

-El clarinete es un instrumento con más notas y más escalas. Tiene unas clavijas de hierro por fuera, mientras que la dulzaina es más corta de longitud y sería como la madera del clarinete. Éste tiene un sonido mucho más agudo. La boquilla de la dulzaina es de caña por los dos lados, mientras que el pito posee una caña plana en la parte donde se sopla. Mi abuelo Emilio dice que los clarinetes ‘jodieron’ a la dulzaina.

-¿Alguna razón?

-Se empezó a extender por comarcas donde nunca se había tocado.

-La dulzaina es más de la zona oriental.

-Sí, porque en Laredo y en Guriezo había dulzaineros como en mi pueblo, en Seña. En el País Vasco y en Navarra también se toca y en La Rioja lo llaman ‘gaita’.

-¿Toca también la caja?

-La caja y el tambor. Las jotas ‘a lo pesao’ requieren un ritmo más redoblante cuando acompañas a la dulzaina, a diferencia del clarinete.

-¿Cómo se involucró en un proyecto de música folk?

-A mí me gusta la música en general. Los componentes de Ni tanto ni tan dellu, que son de Laredo, me conocieron en Seña, que está muy cerca, y me vieron acompañando con la caja a un señor que tocaba el requinto. Le gustó como lo hacía y de eso fue hace como cinco años. Éramos una banda en la que tocaban tres gaitas, un tambor, una pandereta, una darbuka, bombos, dos silbus y una flauta travesera.

-Ya no está en el grupo.

-Lo dejé por diferencias artísticas y personales. No me gusta hablar mucho de ello.

-¿La Escuela de Folclore de Colindres está impulsando mucho la afición por el folclore regional?

-Está haciendo una buena labor. Y el festival Sauga, también. El folclore estaba muerto en esta comarca. Raúl Molleda, que ahora está en Gatu Malu, tocó la dulzaina con mi abuelo Emilio. Eso ocurrió en 1997, cuando estaba en Luétiga. Cuando interpretaron juntos se grabaron las canciones. Al escuchar la cinta las aprendí.

-Usted forma pareja artística con Felipe San Miguel.

-Tocamos en las fiestas de Seña y en otros pueblos de la comarca, pero más como un ‘hobbie’. Cuando toco la dulzaina salen todas las mujeres a bailar la jota. Me dicen ¿Toca Javi, toca Javi! La verdad es que resulta muy emocionante.

-¿Se considera el sucesor de su bisabuelo Leandro?

-Sí que me considero el sucesor. Me dicen que toco parecido a mi bisabuelo y eso me produce un ’subidón’ de autoestima.

-¿Con qué músicos ha coincidido de la música tradicional?

-Con Miguel Cadavieco, que es un tío estupendo, con Luis Santander, que es cantador y mi jefe en el taller mecánico de Beranga y con los Gaiteros del Faro, que también son buena gente y hacen una música que está muy bien.

-¿La gente joven sigue teniendo prejuicios con el folclore?

-Yo creo que la gente de mi edad, tengo 24 años, y los que vienen detrás de mí respetan el folclore. Hay un resurgimiento, pero no eso no quiere decir que todo el mundo se dedique a lo tradicional.

-¿Cómo ahora usted?

-Sí, ahora estoy en un proyecto de música rock, pero me gustaría compaginarlo con el folclore. En mis manos está que perviva la dulzaina porque tiene un sonido precioso, dulce y más melódico que el clarinete o pito como le llaman en la Cantabria más interior. Se podría introducir la dulzaina como la gaita dentro del rock.

-¿Es verdad que tiene el mismo volumen que la gaita?

-Sí que lo tiene. Es muy habitual hacer pasacalles con este instrumento. En Seña la gente del pueblo se lo pasa fenomenal cuando se hace el recorrido.

- Hace unos días falleció MARIANO SÁNCHEZ, guarda del Refugio Cabaña Verónica en Picos de Europa. Debido a la amistad y afecto que algún miembro de garabanduya tenía con él, le queremos rendir este sencillo homenaje desde nuestra Web, a uno de los últimos románticos de nuestras montañas. Ahora nos vigilará desde el cielo con sus prismáticos, igual que lo hacía siempre desde su “nido”, de Cabaña. Se fue el “Cioli” de nuestras montañas, pero su espíritu siempre quedará en los Picos de Europa, en “sus” Montañas. Mariano, estés donde estés vigila siempre nuestros pasos.Como homenaje reproducimos un artículo del Diario Montañés.

«Estoy porteando. Volveré en seguida. Mariano». Estas son las palabras que, sobre una placa en Cabaña Verónica, dejarán constancia de que allí vivió un hombre que se dejó la piel por y para los montañeros. Si ‘Cioli’ es conocido en Cantabria por salvar vidas en el mar, Mariano lo era por hacerlo en los Picos de Europa. Pero Mariano ya no volverá a Cabaña Verónica cargado de bombonas de butano, garrafas de agua y víveres. Un cáncer le alejó de allí hace poco más de un año y, aunque él pensaba que lo había superado, el pasado viernes le quitó la vida.

Murió pensando que tenía una «maldita infección» pero siempre pensó que se curaría y volvería a subir por la senda de Hachero hasta Cabaña Verónica. Y aunque no podrá hacerlo a pie, sus amigos de la Federación Cántabra de Deportes de Montaña y Escalada subirán sus cenizas hasta allí el próximo sábado. Esa era una de sus voluntades y el grupo de montañeros que en los últimos meses se convirtió en su familia, la harán realidad. Quedarán a las nueve y media de la mañana en Fuente Dé, subirán Cabaña Verónica donde descubrirán una placa labrada con la letra de Mariano y después al pico Tesorero, desde donde lanzarán sus cenizas. «Así podrá vigilarlo todo, como él solía hacer, y verá Cabaña Verónica a diario», dicen desde la Federación.

Quienes hablan de él lo hacen como si siguiera vivo, «como a él le gustaría que se hiciera». Era un hombre fuerte, algo peculiar, que consiguió ganarse a todos los que en algún momento pusieron un pie en Cabaña Verónica, un refugio que le quitó el sentido hace casi 28 años. Sus días transcurrían entre la libertad que le concedían los 2.325 metros de altitud a los que se encontraba y la «esclavitud elegida» de los nueve metros cuadrados en los que organizó su vida. Mariano tenía 58 años y «muchos secretos que contaría a los niños del colegio de Potes cuando se jubilara».

Un compañero

Mariano tenía una radio con la que estaba en contacto con el Grupo de Rescate Especialista en Intervención de Montaña de Potes, y ayer, el jefe de los Greim, Francisco Caso, apuntaba que todo lo que podía decir de Mariano era con un gran sentimiento de gratitud. «Desde el ámbito personal era un amigo de todo aquel que pasaba por allí. Siempre te atendía sin reparos, te ofrecía un caldo cuando hacía frío Era un gran compañero». Pero Caso va más allá al reconocer que Mariano era «un socorrista más. Siempre estaba en el lugar adecuado, oía a quienes pedían auxilio, tenía un conocimiento excepcional de la zona Se involucraba como el que más en cualquier accidente y no se iba hasta que se solucionaba».

Los que subían a Cabaña Verónica buscaban sobre cualquier peñasco a un hombre de mediana estatura y piel curtida que vigilaba los Picos con unos prismáticos. De alguna forma, el sábado volverá allí.

- LA BANDUCA DE  GAITAS “GARABANDUYA”, PARTICIPÓ EN EL PROGRAMA DE RADIO RABEL “AL SON DEL RABEL”.

Garabanduya participó, el viernes 23 de Mayo, en el programa de RADIO RABEL  “AL SON DEL RABEL”.  En el mismo la banduca interpretó varios temas de su repertorio y conversó con el conductor del mismo ,Pablo de la Torriente. Desde aquí queremos agradecer a RADIO RABEL y en especial a Pablo la oportunidad que nos han brindado de poder participar en su programa, y  poder mostrar nuestra humilde forma de ver el folclore, haciendo llegar nuestra musica a toda Cantabria.

www.radioaltamira.com

 GARABANDUYA EN

La Banduca de gaitas GARABANDUYA, en “AL SON DEL RABEL”

 - MIGUEL CADAVIECO : RABELISTA E IMPROVISADOR DE COPLAS.

«Improviso cuartetas y décimas sobre la marcha y las canto al momento»
No es un trovador que recita poesía sin música y necesita el rabel para acompañar sus estrofas.

El valle de Polaciones fue la cuna de este arte, pero ahora sólo quedan ‘El Chaval de Cobejo’ y él Rabelista y juglar imprescindible en el resurgir de la musica tradicional en Cantabria. Destaca su amplio repertorio que abarca romances, jotas, tonadas, bailes a lo pesao y a lo ligero y su capacidad para la improvisación. Alumno aventajado de Chema Puente, actualmente Miguel Cadavieco imparte clases de rabel en la Escuela de Folclore de Colindres. Ha recorrido con su instrumento la geografía regional y ha participado en diversos encuentros de improvisadores en la Península Ibérica y en el extranjero, en concreto en Argentina y Uruguay. Cadavieco, que ha retado a los invencibles repentistas cubanos, es un ejemplo de cosmopolitismo en la música popular de Cantabria. Se trata de un personaje singular, posiblemente único.

-No lo niegue, hacía rimas burlonas a sus profesores más bordes.

-Ya de chaval tenía ese don. Hacía rimas en la escuela a algún profesor, pero también a compañeros de clase. Siempre lo hacía de buen rollo.

-¿Qué diferencia existe entre el improvisador y el trovador?

-La diferencia radica en que el trovador escribe su poesía y luego la recita como hacen Cachimbo y El Cartero de Correpoco. El improvisador compone sobre la marcha y lo canta en el momento, siempre acompañado del sonido de un rabel. El trovador lo hace sin música.

-¿Alguna técnica?

-Utilizo cuatro versos y la décima espinela que ha llegado hasta Cuba, Puerto Rico, Panamá y Argentina. Chuchi García Preciados me explicó que la improvisación de coplas se hacía en el valle de Polaciones y allí se retaban uno a otros. Hoy en día sólo quedamos ‘El Chaval de Cobejo’ y yo.

-Es parecido a los bertsolaris vascos, pero de manera musicalizada porque canta los versos y se acompaña del rabel.

-Sí, esa es la diferencia. Con quien tenemos más puntos en común es con los repentistas cubanos, los payadores argentinos, los troveros de Almería y las cuadrillas de Murcia. Los payadores se acompañan de una guitarra.

-¿Y con los raperos?

-Hay puntos en común, ellos con sus platos de vinilo y adaptado a la cultura urbana, y yo con el rabel.

-¿Quién le marcó para meterse de lleno en el folclore?

-Fue en 1988 después de escuchar una cinta de Chema Puente. Al día siguiente, la compré en Santander y me presenté en su casa. Él me impartió cursos de rabel en la Asociación Cultural ‘Magosta’ de Castañeda y en ADIC. Por eso la primera canción del disco se la dedico a él ‘A Chema Puente’. Ha sido una maestro del rabel para mí y posee una voz maravillosa y profunda para cantar el romancero. Chema ha sido el ‘puente’ entre los viejos rabelistas y las nuevas generaciones.

-Para tocar bien se necesita mucho aprendizaje y ensayos.

-Totalmente de acuerdo. Estuve como tres años ensayando. Fue complicado tocar la jota y cantar a la vez. Pero ha merecido la pena porque desde hace siete años doy clases en la Escuela de Folclore de Colindres. Eso quiere decir que he aprendido algo (risas).

-¿Cuando comenzó a dar a conocer al público su faceta de improvisador de coplas?

-Casi al tiempo que aprendía la técnica del rabel. Eso ya lo llevaba en los genes y era adaptar las cuartetas a las canciones, en concreto al ritmo de una jota. A la décima espinela me aficioné en el Festival Internacional de Cante de Poetas y Verso Improvisado de Villanueva de Tapia, en Málaga, al que acudí durante dos años seguidos. Me invitaron por mediación de Iñaki Peña, de Radio 3, que me pinchaba en su programa. Allí me vieron los argentinos y los cubanos y me invitaron a participar en ‘Juglares del Mundo’ que se celebró en 2006 en Buenos Aires y Montevideo. Yo improvisaba con ellos y me adaptaba a sus instrumentos, por ejemplo una décima aplicada al punto cubano.

-¿Quién le sorprendió más?

-Los cubanos son tremendos. Empiezan los versos y ya saben como van a terminar. No hay quien pueda con ellos.

-¿Qué temas aborda?

-Los temas de actualidad, lo que está pasando. Cuando actúo en directo, el público de cada lugar me inspira bastante.

-¿A la gente le gusta el arte de la improvisación poética?

-Ya lo creo. Durante cinco o seis veranos estuve tocando en las calles de Santillana del Mar. Iba vestido con traje medieval y se formaban unos remolinos de gente que yo mismo me quedaba alucinado.

-Ha actuado mucho fuera de Cantabria.

-Durante diez años en los escenarios he actuado en toda España, menos en Galicia. He estado en las casas de Cantabria de Sevilla, Barcelona y Madrid, además de en Cáceres, Castellón, Almería, León, Palencia, Salamanca, etc. Como ya he dicho he estado también en Argentina y Uruguay. Ha funcionado mucho que me hayan oído en Radio 3, en Internet y el boca a boca.

-Es usted un caso atípico.

-Sí que lo soy. Ahora he estado en un encuentro de músicos tradicionales en Villalar de los Comuneros y en las Jornadas Medievales de Briones, en La Rioja.

-Además tiene un apellido pegadizo, que se queda.

-Bastante gente se piensa que Cadavieco es un mote, pero es mi verdadero apellido.

-¿Qué abarca además de la improvisación?

-Los romances, las coplas picarescas, las tonadas. El rabel cumple una función importante en las coplas.

-¿Toca el rabel con tres cuerdas?

-Sí porque puedes tocar más notas. El mío tiene tres cuerdas de violín y me lo fabricó Antonio Gómez, de Mirones. También hay en mi casa uno más tradicional, con cuerdas de cola de caballo, que me hizo el difunto Antonio Morante ‘Quintana’, de Polaciones.

-¿Quiénes han sido los más grandes rabelistas?

-Pedro Madrid, ‘Quintana’, Adela Gómez, Luis Gómez y Paco Sobaler.

-Todos purriegos, menos Sobaler.

-Paco Sobaler era de Campoo, como Tomás Macho, que también ha hecho una labor fundamental, pero mi escuela es la purriega.

-¿Cree que el folk cántabro ha vivido un proceso de despersonalización?

-¿Por la moda celta?

-Entre otras cosas.

-A mí me parecen bien las dos vertientes, la tradicionalista, más apegada a la música de Cantabria, y la celta, que es una imitación de lo que viene de Irlanda, Escocia e incluso Galicia. Lo celta fue una moda pero lo importante en estos grupos es que toquen bien. He seguido estos movimientos desde una prudente distancia. No es lo mismo folk que folclore.

-¿Se pagan bien las actuaciones?

-Fuera de Cantabria te valoran más. En Málaga me fueron a buscar al aeropuerto y me abrumaron con atenciones. Te pagan un dinero, viajas, conoces sitios, otras gentes y te abre la mente. Es una ayuda económica por hacer algo que te gusta, pero no se puede vivir del folclore.

 

- LEIRE BLANCO, SE CLASIFICA PARA LA FASE FINAL DE POZU JONDU.

 

En garabanduya estamos alegres por que LEIRE BLANCO, nuestra amiga , ha conseguido el 2º puesto en la final del concurso Pozu Jondu, en el apartado de Gaita. ¡ ENHORABUENA LEIRE!, y el año que viene seguro que ganas.

-JULIÁN REVUELTA ‘EL MALVÍS DE TANOS’
«Si tuviera los estudios de Carreras hubiera cantado mejor que él»
  
  
Interpretó en un desfile en la Quinta Avenida de Nueva York ‘No hay pueblo como mi pueblo’

Reconoce que podría haber llegado más alto si se hubiera cuidado, «pero ya se me pasó el arroz» Forma parte del imaginario sentimental de Cantabria. Su barba recortada, su flequillo ondulado, su mirada segura, su fajín rojo, su chaleco, su camisa blanca y su inseparable ‘palu’ representan una forma de estar en el escenario. Pero sin el magma de voz que sale de su garganta, tres octavas, no sería una leyenda viva del folclore. Como un tenor de la canción montañesa, a Julián Revuelta le pusieron el nombre artístico de ‘El Malvís de Tanos’ en el Concurso de Cante de Reinosa en 1974. Interpretó una canción compuesta por él ‘Canto al malvís’, un ave del grupo de tordos de plumaje verde intenso. Julián Revuelta (59 años) nació en el Paseo Fernández Vallejo de Tanos, frente al actual bar Pozueta, y puede presumir de haber cantado en la Quinta Avenida de Nueva York ‘No hay pueblo como mi pueblo’.

-¿Qué diferencia existe entre un ruiseñor y un malvís?

-¿Una metáfora de cantantes? Un ruiseñor es un cantador que adorna demasiado las canciones con ciertos giros en la garganta.Un malvís tiene tanta claridad en la voz que no necesita de adornos para que cale entre la gente. No me gusta el estilo ‘asturianado’ que arrastra la nota anterior y me parece una chorrada que lo haga encima un cántabro. Soy un purista de la canción montañesa.

-¿Cree que hay algún punto en común entre Módena y Tanos?

-Lo dice por Pavarotti, supongo. Pues mire existía un punto en común entre el timbre de voz de él y el mío. Podía haberlo hecho mejor si me hubiera cuidado más, pero se me pasó el arroz. No sé si el agua que bebía Pavarotti en Módena tenía las mismas cualidades que la de Tanos.

-Usted tiene estampa de tenor lírico.

-A los 9 años estudié en el colegio de Nuestra Señora de la Paz. Allí había dos curas, uno pianista y otro, el padre Leopoldo, que era profesor de canto. Ellos me enseñaron a cantar, a llevar el compás, a colocar la voz. Me encantaba ir a ver los concursos de zarzuela. Recuerdo a Pedro Lavirgen y al Orfeón Baracaldés. Parece que desde pequeño he estado metido en la lírica, pero al final no estudié canto y me decanté por la canción montañesa.

-La leyenda dice que usted comentó en una ocasión que Pavarotti ‘no cantaba mal’.

-Es un sambenito que me han colgado. En una entrevista que hice en un periódico nacional me preguntaron que si me atrevería a cantar ópera y contesté que si tuviera los estudios de Carreras cantaría mejor que él. En cambio, dije que hablar de Plácido Domingo y Pavarotti son palabras mayores.

-¿Le hubiera gustado cantar ópera?

-Me hubiera gustado cantar ópera en mis años jóvenes, pero antes de casarme era muy poco sacrificado y me gustaba alternar. Había que estudiar mucho y eso no iba conmigo hasta que senté la cabeza a los 34 años y entré en el Coro Ronda Garcilaso. En esa época senté la cabeza y ya era tarde para la ópera.

-Porque usted ¿qué registro puede abarcar?

-Tres octavas.

-¿Es consciente que es un mito viviente de la canción montañesa?

-¿Lo tengo que decir yo? A tenor de lo que se oye por ahí, algo hay. A veces pienso que podría haber llegado más alto si no me hubiera gustado tanto la juerga. No he cuidado.Estaban Benito Díaz y El Chaval de Cabuérniga, que son algo mayores que yo, y me quedé solo. Fue una época en que caminaba solo en la canción montañesa. Por eso he sido una referencia.

-¿Qué ha pasado para que en estos últimos años ya no se hable con desprecio de nuestro folclore?

-El ‘boom’ hay que apuntárselo a la Asociación Proa que preside Juan Antonio Prieto. Yo también me puedo apuntar algo porque le pinché. Ahora los concursos están dotados de 3.000 euros para el ganador y se ha impulsado el canto femenino, las rondas, los instrumentos regionales. Todo ha sido como un revulsivo para el folclore de Cantabria. El menosprecio tiene mucho que ver con la tontería que encubre una ignorancia de opinar de algo que se desconoce. El folclore es cultura viva y las raíces de un pueblo. Cuando se dice que es música de gente pueblerina están faltando el respeto a la esencia de la propia vida.

-¿Quién es Toñuca?

-Toñuca es una muchacha de Liébana. Es una composición lírica, tipo zarzuela, que cantó Alfredo Kraus. Yo la empecé a interpretar en festivales. Es muy especial.

-Trabaja en un concesionario de automóviles. La canción no da para comer.

-No. Esto es un hobbie muy bonito con el que pasas buenos ratos. Soy un humilde ‘mileurista’ y hay que llevar el sueldo a casa. Al haber tirado por ‘lo puro’ me he podido equivocar. Podría haber ganado mucho dinero si hubiera hecho lo mismo que los hermanos Agüeros de tirar por lo moderno. Pero soy un clásico, que canta seis u ocho canciones ‘a capella’, luego tocan unas pandereteras, y vuelvo a escena a interpretar más canciones sin ningún acompañamiento instrumental.

-Recibir un homenaje en la plenitud de la vida es algo que no está al alcance de muchos artistas.

-Fue en el año 2004 en el Palacio de Festivales. Los organizadores sabrán por qué lo hicieron. Dije entonces que otros antes que yo y que nunca he dicho que haya el mejor. Hubo 200 invitados en el escenario. Sólo con la Coral Salvé y el Coro Ronda Garcilaso ya suman 140 voces. El momento más especial que cuando mi hija Maica me acompañó al piano, se me saltaron las lágrimas. Ella tiene las carreras de piano, solfeo, armonía y canto.

-¿Quiénes son los ‘tres tenores’ de la canción montañesa en un recorrido por la historia?

-Sierruca, Velarde y Aurelio Ruiz.

-¿Su canción favorita?

-’Mira como pasa la Guardia Civil por la carretera’.

-Un instrumento autóctono.

-El requinto.

-¿A qué cantantes o músicos admira al margen del ámbito folclórico?

-Muchos de la lírica, pero voy a nombrar a Plácido Domingo. Luego en canción melódica me encantaba Nino Bravo y también Dyango. Y por supuesto los Beatles y Rolling Stones.

-¿Fue un rockero en los 60?

-Fui y soy un rockero. Lo cortés no quita lo valiente. Aquélla fue una auténtica revolución y yo la viví con entusiasmo.

-Paul McCartney y Mick Jagger son mayores que usted y ahí siguen.

-Me parece muy bien. La música que tocan es intemporal y para cualquier edad.

 

-ANDRÉS FERNÁNDEZ PÉREZ ,PITERO DE MATIENZO

«Éramos mejores para las danzas que Bosio y Martín y los de Anievas»
‘Andresín’, como es conocido en el valle de Ruesga, empezó tocando el tambor en el año 1947 Los piteros actuaban en las salas de baile e interpretaban desde jotas montañesas a pasodobles Denomina casi siempre a su instrumento con su nombre universal: clarinete. Tampoco le molesta que se le llame pito en Cantabria porque de hecho fue miembro fundador de los míticos piteros de Matienzo. Andrés Fernández Pérez, conocido todavía a sus 80 años como ‘Andresín’, es un fiel exponente del folclore de la zona oriental de la región: hay menos afición, pero pertenece a la estirpe de músicos que mantienen las tradiciones con un estilo propio. ‘Andresín’ colgó el clarinete, el tambor y la batería (ha sido también percusionista) el último año del siglo XX por unas circunstancias personales trágicas, pero mantiene el buen humor y las ganas de transmitir su sabiduría popular y sus vivencias.

-Usted empezó con el tambor.

-Los piteros de Matienzo éramos un servidor que tocaba el tambor y Pablo Santander que se encargaba del clarinete o pito, que es como se llama en Cantabria.

-¿De qué año estamos hablando?

-Del año 1947. Con diversos cambios en la formación nos mantuvimos hasta el año 2000. Yo he sido el único miembro del grupo que estuvo todo ese tiempo, pero lo dejé porque se murió mi hijo, que trabajaba en la sucursal de Banesto de Ramales. Desde entonces no he vuelto a tocar ni en mi casa.

-¿Conserva algún instrumento de entonces?

-Tengo un tambor que compré de segunda mano que es centenario. El clarinete también tiene su tiempo y es otra reliquia.

-¿Por qué invierten los papeles Pablo y usted y cambian de instrumentos?

-Mire, la cosa tiene su gracia. Pablo, que era uno de los mejores piteros de la región, se quedó sin dientes y se puso una dentadura postiza y, claro, no soplaba. Así que empecé a tocar el clarinete y él pasó a ser el tamboritero.

-¿Qué características tiene el pito o clarinete popular?

-Cuenta con trece llaves y su sonido es bastante agudo. Hoy tienen veintidós llaves y suena diferente, algo más grave.

-Los piteros de Matienzo debutaron en un salón de baile.

-Bueno es que los piteros animábamos las fiestas y los bailes porque éramos como una pequeña orquesta. Recuerdo que Pablo y yo tocamos por primera vez en el salón de Riva de Ruesga y la costumbre era interpretar canciones y jotas montañesas, pero también pasodobles, coplas y lo que se llevaba entonces.

-Entró un tercer miembro con el paso del tiempo.

-Eso es. Se llamaba Jesús Aja, que era el padre del ciclista Gonzalo Aja que llegó a quedar quinto en el Tour de Francia.

-Me acuerdo. Corría en el Kas y fue el último Tour que ganó Eddy Merckx.

-Veo que le gusta el ciclismo. Bueno, pues Jesús tocaba el saxofón y formamos un trío, aunque nos seguíamos llamando los piteros de Matienzo. Nunca cambiaríamos de nombre. Tocábamos mucho en el valle de Soba, donde vivían pocos vecinos. En esa época utilizábamos un altavoz. Nosotros escuchábamos a las orquestas que venían por toda la comarca y aprendíamos de oído las canciones.

-Cuando Pablo Santander dejó el grupo hicieron una nueva reestructuración y usted llegó a tocar la batería. Usted es un multinstrumentista.

-Al saber tocar el tambor ya tenía conocimientos de percusión, aunque la batería es diferente con el bombo, los platillos y otros elementos. Julián Barquín, un cuñado de Jesús el saxofonista, entró para tocar el clarinete. Recuerdo que un día en Liérganes el grupo Luétiga interpretaba ‘Debajo de los laureles’, una canción de nuestro repertorio que incluyeron en un disco y no se dieron cuenta que estaba allí. Me acerqué a ellos cuando terminó el recital y fueron muy agradables.

-Le gusta lo que hacen los grupos de música folk.

-Ahora se vive a lo loco. No me va lo que hacen, ni en los ‘toques’ ni en los bailes. No es lo mismo y encima tocan en horarios desastrosos, por la noche o de madrugada.

-¿Qué diferencia existe entre los piteros de la comarca occidental y la oriental?

-Los piteros de Anievas, con el gran Tomasón, y los piteros de Puente San Miguel, Bosio y Martín, tenían un estilo más bonito. Ahora bien, en las danzas éramos mucho mejores que ellos, con nuestro estilo más saltarín, más de baile. Hoy en día, no se toca con la gracia de entonces.

-¿No salieron mucho de su comarca?

-No mucho. Pero recuerdo que actuamos en Santander, concretamente en La Magdalena. Se desplazaron con nosotros los danzantes de Arredondo. Ese día en el Chiqui salió un camarero y nos pidió que tocáramos una jota para una señora mayor, y luego tocamos un pasodoble.

-Me han dicho que usted ha sido un juerguista. No me lo niegue.

-Si que me gustaba la juerga y el baile. Yo gané un premio como solista y otro con pareja que era mi mujer. Me gustaba salir para pasarlo bien. Eran otros años.

-La música no daba para comer y usted vivía de su trabajo como cantero.

-La música era más un aliciente y un pequeño complemento económico. Pero mi oficio era el de cantero. Empecé a trabajar a los 16 años y lo dejé a la edad de la jubilación, a los 65 años. No dependía de ninguna empresa y ofrecía mis servicios para el que lo necesitaba. Hacía cabañas en los montes para el ganado, de estilo pasiego o con tejados de teja. También hice un trabajo muy importante en la iglesia de Udalla. Me encargaron que realizara los contrafuertes nuevos. Fue muy duro porque estuve solo.

-Parece que existe menos afición al folclore cántabro a medida que está más cerca la frontera vasca

-Ese no es el motivo. Es cierto que en Santander y Torrelavega ha habido una afición impresionante, y que en los pueblos de valles como Campoo, Liébana o Polaciones existe una tradición muy arraigada. Aquí se toca el folclore regional, de hecho ha habido piteros como nosotros, pero no hay tanto interés en la zona en la que vivo yo. Pero mire en Colindres donde hay una escuela de folclore y un festival.

-Se está tratando de recuperar una tradición ancestral como el silbu y el tambor, que es más de la Cantabria oriental.

-El bisabuelo de mi mujer tocaba el silbu acompañado de un tamboritero. El silbu es una flauta pequeñita de tres agujeros. No sé si queda algún veterano vivo.

-Se habla de uno en el valle de Liendo.

-Lo desconozco.

-Dígame varios nombres de músicos vinculados al folclore de Cantabria que usted admire.

-El Malvís de Tanos porque canta como nadie la canción montañesa. Es un auténtico fenómeno. En un festival en Castañeda compartimos escenario y nos alternábamos los piteros de Matienzo y El Malvís. Admiro a Lines Vejo, la panderetera de Caloca, una mujer inteligente y de gran categoría, y a los piteros de Sierrapando aunque no eran tan finos como Martín y Bosio

Fuente: El Diario Montañés.

 

-JOSÉ MANUEL CUESTA EL CARTERO DE CORREPOCO (TROVADOR)
«La trova está apegada al momento social y yo disparo con posta»
El Cartero de Correpoco, un grande de la trova. / JAVIER ROSENDO
Un alcalde pedáneo le echó de un escenario y le dijo que no volvería jamás a las fiestas Acaba de grabar el primer disco dedicado al género más olvidado del folclore regional ¿Es un monólogo rural? Sin música de fondo, sólo una voz y unos versos, y con la mirada atenta a lo que pasa alrededor. Se trata de la trova, el género más olvidado del folclore regional. Masio, el de la Hayuela, el más carismático y genial de los trovadores cántabros, ha dejado a un sucesor por vía sanguínea, su hijo Cachimbo. En el valle de Cabuérniga, cuna de este género tan singular, reparte el correo José Manuel Cuesta. Acaba de grabar su primer disco a los 51 años. Está considerado un maestro de la trova y su nombre artístico es El Cartero de Correpoco. Desde Hormaechea a Revilla no se han librado de sus diatribas más sarcásticas. El Cartero de Correpoco anhela que en un futuro se recupere el arte popular del trovador. Se ha ofrecido acudir a los colegios de su zona para que los niños se aficionen a este arte tan arraigado a Cantabria.

-¿Sabe más el zorro por viejo que por zorro?

-Sí, porque la experiencia vale mucho. Me quedé sin madre a los 10 años, y tuve que hacerme cargo del ganado en un invernal. Dejé de ir a la escuela y así estuve ayudando a mi padre, que era panadero, hasta que hice el servicio militar en Madrid.

-Dicen que se enrolla más que las persianas.

-Sí que es verdad, me gusta la conversación, charlar con los amigos y sobre todo hablar con las personas mayores. Es algo muy especial porque de las que menos te esperas aprendes muchas cosas. Además el hecho de ser un cartero rural entras en sus intimidades. Me dicen ‘ponme las señas’ ó ‘léeme la carta’. O no ven bien o apenas saben leer, sobre todo hace años. Te sientes apreciado. Pepe, el Indiano, de Bárcena Mayor me dio uno de los mejores consejos de mi vida: que no me hiciera político de pueblo.

-¿Hoy en día tiene sentido repartir cartas cuando está el correo electrónico o los mensajes SMS?

-Mire, el correo rural va a a desaparecer más pronto que tarde. Ahora lo único que reparto es la propaganda de Eroski y El Corte Inglés, el correo de los bancos, los certificados de Ganadería. Salvo alguna felicitación de navidad, ya no hay correspondencia personal.

-¿Qué es un trovador?

-Es una persona que contamos las vivencias de los pueblos, lo que pasa en cada momento. Cuando era un niño no se sabía leer y escribir y las trovas se transmitían, algunas desde el siglo XIX, de generación en generación. Se abordaban temas ganaderos y algunos tristes como la muerte.

-¿Quiénes fueron sus maestros?

-Soy discípulo de Pepuco y Pare, de El Tojo, que eran unos fenómenos. En mi pueblo, en Correpoco, había varios trovadores, pero nunca salieron de allí. Pepuco y Pare eran dos personajes muy entrañables. Desde El Tojo a Monte Quemado había una plantación y ellos iba y venían andando. Mi padre, a la vuelta, les ponía un ‘cuartillo’ de vino mientras le cortaban la leña para el horno del pan. Yo tenía 6 o 7 años y me deleitaba con aquellas historias que recitaban. El corazón de la trova está en el valle de Cabuérniga y en el Alto Nansa.

-¿Compone lo que recita?

-También se canta, pero básicamente se recita. Efectivamente, he compuesto 214 trovas y tengo la costumbre de poner el número y la fecha de finalización.

-¿A quién le dedicó la primera?

-A un maño que se casó en mi pueblo, y la siguiente a una charanga de Sopeña. Tenía 23 años.

-¿Por qué vive en Sopeña?

-Porque mi mujer y yo nos casamos aquí, y ya hace de eso 30 años. Me desplazo en coche hasta el municipio de Los Tojos para repartir el correo.

-¿Es crítico con la realidad social y política?

-La trova está apegada al momento social y yo disparo con posta. A mí me llegaron a echar de un escenario por meterme con Hormaechea. Eso ocurrió en Barcenaciones. El presidente de la Junta Vecinal me dijo que no volviera a las fiestas de su pueblo. Yo le conteste: «Pues yo lo siento por usted».

-Es usted mordaz

-Él se lo perdía. Algo parecido me ocurrió en Cueto o Monte, no recuerdo bien.

-¿Pero qué criticaba de Hormaechea?

-La carretera de Bárcena Mayor, y eso que me beneficiaba, pero hice una crítica durísima porque con el ensanche se habían cargado una fuente, el arbolado, las curvas. También me metí con el toro Sultán. Una vez coincidí con él en una comida y me dijo que a ver si le mandaba estas trovas por escrito.

-Algunos políticos locales son como Torquemada.

-Son unos pelotas y la trova está reñida con el peloteo. Al tío de Felipe González, que era de Rasines, le preguntaron en televisión su opinión sobre los políticos y comentó que ’son igual que los chones, se hartan de gruñir hasta que tienen comida y ya después no se les vuelve a escuchar’. El hombre no se acordó de quién era familiar, pero fue una salida muy buena.

-Y Revilla ¿qué?

-Le tengo mucha simpatía y nos conocemos personalmente. Cuando anunció el proyecto de la Universidad Pontificia y coincidimos un día le dije que tenía mucho ‘pico’, que se tiraba un ‘farol’, pero las obras han empezado. Compuse una trova sobre El Soplao para él y para mí.

-El disco que acaba de grabar ‘Trovas del Cartero de Correpoco’ ¿es el primero que está dedicado íntegramente al género?

-Es el primero en la historia de Cantabria. Sólo hay recitados y canto alguna tonada. No se escucha ningún instrumento. Está dividido en tres tipos de temas como son los religiosos, los picarescos y los evocadores. La trova es la gran olvidada del folclore regional. Cuando yo empecé había ocho trovadores y ocho rabelistas. En la actualidad, sólo quedamos tres y en cambio tocan unos cincuenta rabelistas.

-En el apartado de lo picaresco, habla de asuntos relacionados con la sexualidad.

-Ja, ja. No soy un salido, que quede claro. Simplemente he escrito sobre el viagra y sus efectos en las personas mayores y la vasectomía, por puro cachondeo. En los pueblos es un tema tabú porque los hombres piensan que se van quedar impotentes.

-¿Usted se ha operado?

-Sí y estoy fenomenal.

-Dígame algunos grandes nombres del folclore cántabro.

-En el rabel, Pedro Madrid. Él hizo hablar a este instrumento. Como cantantes El Malvís, Benito Díaz y El Chaval de Cabuérniga, y en el campo instrumental los piteros de Anievas y los piteros de Puente San Miguel. Ellos marcaron mi infancia.

-¿Lleva boina en sus actuaciones?

-La boina es imprescindible, es una forma de estar en el escenario, como llevar las albarcas, el palo, la faja, el pañuelo en el cuello, el chaleco y la camisa blanca. Toda esta indumentaria forma parte de un protocolo. Yo me he ofrecido a ir a los colegios para enseñar la trova a los niños. Ojalá que cuando me muera haya diez o más trovadores buenos.

-¿Hay similitudes con el trovador?

-En Asturias están los monologuistas y en Euskadi, los bertxolaris. Cada uno tiene su peculiaridad.

Fuente: El Diario Montañés.
-EDUARDO CASTILLO TAMBORITERO DE LOS PITEROS DE ANIEVAS
«Éramos como una orquesta pobre para los bailes en los pueblos»
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El hermano del pitero ‘Tomasón’ inventó un redoble único que lo convirtió en una figura.Compartieron escenario con la bailarina Marienma en el Teatro María Guerrero de Madrid. Popularizó junto a su fallecido hermano ‘Tomasón’ el nombre de uno de los valles más hermosos de Cantabria. Entre el Besaya y el Pas, y con El Portillón como puerto de montaña que separa ambas cuencas fluviales, Eduardo Castillo, de 76 años, conserva su casa de Villasuso donde se forjó el mito de los piteros de Anievas. Eduardo, hombre vitalista y de fluida conversación, se mantiene en activo y sigue llevando por la geografía regional el nombre que les encumbró como uno de los grupos folclóricos más conocidos fuera de Cantabria. Junto al joven Evaristo Ibáñez, el tamboritero con más variantes de redobles de los dúos piteros, sigue acudiendo a las romerías por auténtica vocación. Los piteros de Anievas pisaron escenarios madrileños de la categoría del Teatro María Guerrero y el Teatro Español. Hasta allí llegaron las jotas montañesas de estos anievanos de tronío. Eduardo Castillo sigue siendo el maestro de los tamboriteros, y ya dijo su padre ‘Tomasón’ que un tambor bien tocado hace bueno al pitero.-Usted y su padre formaron un dúo de leyenda.-Sí que lo fuimos. Yo empecé a los 13 años, en 1945, a tocar el tambor con mi padre, que era el pitero. En la guerra civil mataron en Asturias a su hermano Cándido, que era republicano. Fue su primera pareja artística. Como yo ensayaba desde pequeño con el tambor de mi tío, vino mi padre y me dijo ¿chaval, vas a tocar conmigo! Empecé con mi padre en el salón de baile de Cotillo. Tocábamos los domingos y fiestas, de 4 a 10 sin parar. Era una paliza.

-¿’Tomasón’ fue el más grande pitero de Cantabria?

-Lo demostró con creces. Antes se tocaba diferente y él cambió el estilo al colocar la boquilla de la caña para arriba, que le daba un sonido más fuerte. Mi padre era un fuera de serie y tocaba montañesas solas con pito, asturianas, pero también flamenco y pasodobles. Recuerdo que en un concurso de piteros en Torrelavega ganamos el primer premio en pito y tambor, en pito individual, el segundo de canto y de parejas de baile.

_¿Actuó usted con su padre en el Teatro María Guerrero de Madrid junto a la bailarina Marienma, una gran figura de la danza española?

-Estaba con él e hicimos dos actuaciones diarias durante trece días. Ella se dedicaba al baile clásico y su marido era una pianista nacido en Santander. A él se le ocurrió completar el espectáculo con folclore cántabro y le localizó en uno de los bares de Santander donde tocaba. Hicimos nuestro número que consistió en una jota montañesa y en la canción ‘Tengo cuatro pañuelucos’. Pero tocamos en más teatros de la capital.

-¿Me está engañando?

-No, no, tan cierto como que actuamos en La Latina y en el Teatro Español. Había una señora en la Puerta del Sol que vendía medias y que era de Santander. Se había enterado que a un conjunto de baile de Bilbao le faltaba el txistu y mi padre le sustituyó con el pito montañés. También estuvimos en una feria del campo. En Madrid éramos muy conocidos.

-Eran unos embajadores de Cantabria por toda España.

-Mire lo que le voy a contar. Desde cualquier punto de España nos mandaban correo con el único encabezamiento de los Piteros de Anievas y nos llegaba a nuestra casa de Villasuso. Estuvimos en Cádiz con el Coro Ronda Garcilaso, en Barcelona, en Burgos, en Asturias, en todas partes. A mí me intentó contratar el Ejército en Madrid para tocar el tambor.

-Un pitero sin el tambor pierde la fuerza percusiva.

-Es igual que dos novios, si no tienen pareja no valen para nada. El tambor es la base principal. Mi padre ‘Tomasón’ comentaba que un tamboritero bueno hacía bueno a un pitero. Éramos como una orquesta pobre para los pueblos pequeños y tocábamos de todo, desde jotas montañesas a pasodobles y valses. Llevo siete concursos ganados en Reinosa con distintos piteros, esa es la prueba de la importancia del tambor.

-Hábleme de las técnicas de percusión en un dúo de pito y tambor.

-Me oyen y dicen que ‘por ahí viene el de Anievas’.

-¿Y eso?

-Pues porque mi redoble no lo hace ninguno. Hago muchos cambios y ahí está la ciencia del tambor. Una vez me dijo mi amiga Lines Vejo, la panderetera de Caloca, que todos los piteros que estaban conmigo tocaba bien.

-¿Manuel Angulo, de Rodezas, y usted, están entre los elegidos del tambor?

-Angulo era muy bueno, eso no tiene ninguna discusión, pero si he de ser sincero, no hacía ese redoble tan variado para acompañar al pito. Con el paso del tiempo, en los pueblos le decían a mi padre ‘Tomás, que ya no puedes con el hijo’.

-Aguantaban muchas horas tocando en romerías ¿Se cuidaban?

-No hacíamos nada para cuidarnos. Era la práctica de todo el día. Salías de casa y ya no volvías en 15 días porque hacías giras por los pueblos.

-¿Y qué tal les pagaban?

-Te pagaban poca cosa. Con la música no se podía vivir, era más la afición. Antes de la guerra civil mi padre cobraba 15 pesetas por tocar en tres romerías. El ganado era el principal ingreso económico.

-El requinto y el pito es el mismo instrumento, ¿pero qué diferencias existen con el txistu vasco?

-El txistu es poca cosa, es como el chiflo de los niños ya que sólo tiene tres agujeros. El pito dispone de 13 agujeros, cuatro menos que el clarinete. La dificultad técnica es mucho mayor.

-En la década de los ochenta, los piteros estuvieron a punto de desaparecer.

-Totalmente cierto. La gaita había desterrado al pito y al tambor. Para las romerías llamaban a los gaiteros. Y mire lo que le voy a decir, tengo 76 años y la gaita no la conocí nunca en Cantabria. He recorrido toda la región, y decían que rayando con Asturias había algunos, pero nunca les vi. Por esos años sólo quedábamos los piteros de Anievas, los Velasco, y dos parejas en Santander, entre ellos El Ciego Perón. También estaban por ahí Los Blancos. No había escuelas de folclore, así que los piteros estaban en peligro de desaparición. Afortunadamente se crearon primero, la Escuela de Música Popular de Torrelavega, y luego, la de Santander.

-Usted sigue llevando la ‘marca’ de los piteros de Anievas.

-Desde que falleció mi padre en 1990 he tenido diferentes parejas de piteros como Enrique, el de Aloños, Luis, el del Alto San Martín, Alberto Villegas, de Silió, que es mi primo. Mi actual compañero es el pitero de Tanos, Evaristo Ibáñez.

-¿Y está convencido de que toca mejor que era más joven?

-Toco mejor que entonces. La presencia en el escenario de mi padre me provocaba más presión. Ahora toco más relajado, con más experiencia y estoy más metido en el programa.

-Dígame tres o cuatro grandes nombres del folclore de esta región.

-Hay muchos, pero si hay que elegir ponga Pedro Madrid, un gran innovador del rabel purriego; Lines Vejo, la panderetera de Caloca; el tamboritero Moisés Serna, y Chema Puente.

-Todos los veteranos folcloristas le admiran.

-Es que Chema Puente es buenísimo con el rabel.

 Fuente: El Diario Montañés.

 -Trascribimos el árticulo de prensa escrito por Manuel Naranjo Loreto y publicado en el Diario de Jerez, el pasado 2 de Febrero:

http://www.diariodejerez.es/article/opinion/44678/canto/la/montana.html

El canto de la MontañaLIBRO-CD Cantares de Lines Vejo

“LINES VEJO es una de las mejores representantes de la cultural músico-oral de Cantabria, nacida en tiempos de la República ésta lebaniega es, hoy por hoy, una de las grandes custodias del tesoro poético-musical de esta parte del norte hispánico.

Caloca es una población del valle de Liébana en la que cuando Angelines vio la luz en los años treinta tenía una población de doscientos cincuenta habitantes, hoy apenas supera el medio centenar. La vida en este rincón del Cantábrico nunca ha sido fácil y de ello han dado buena cuenta un sin fin de cantares que relataban los avatares, las alegrías y las penas, que de todo hay, de esta comarca que se ha venido rigiendo hasta no hace mucho lustros por el ritual de la vida y el ciclo agrícola. Lines es uno de los últimos ecos de aquellos cantos que han jalonado el devenir de esa vida.

Domingos al tambor y la pandereta provocaron el interés de Ángeles por este tipo de instrumentos quién desarrolló a temprana edad unas excelentes habilidades con las percusiones. Las largas noches del invierno fueron propiciatorias para que las jilas, lugar de reunión para trabajar la lana, se llenaran de historias, romances y coplas, de la que nuestra protagonista siempre anduvo atenta y sin perder detalle y de todo levantó acta tan cabal que, en su canto, en sus toques y en su habla tenemos la imagen viva de la cultura lebaniega cuando se hallaba en su meridiano.

El repertorio de nuestra intérprete se ve salpicado por cantos que integran el ritual festivo, desde la Pascua, al mes de Mayo, sin olvidar el baile y el ceremonial de las bodas. La provincia gaditana ha tenido un estrecho contacto con esos montañeses o jándalos que un día tuvieron que dejar la Montaña en busca de sustento. Aun cuando a los naturales de Cantabria se les ha denominado, a todos, montañeses, lo cierto es que el patronímico originariamente se le daba solo a los originarios del centro, hoy esos chicucos son andaluces, pero en su memoria aun queda un leve latido interior de aquellas verdes tierras.

El baile de Caloca es harto peculiar ya que se distinguen en él dos maneras, si es a lo “pesau” se transcribe en compás de tres por cuatro y si es a lo “ligeru” será medido en seis por ocho y de estas peculiaridades siempre anduvo Lines atenta.

El presente trabajo aborda una serie de piezas que si en algo se caracterizan es por una intensa riqueza lírica, una magnifica voz y una vida llena de saber popular. Dentro de este exquisito repertorio cabe destacar un rico corpus de romances como el de “El paje y la infanta” unido a “La Boda estorbada”, cuyo protagonista es Leonfredo conocido en otras latitudes como Gerineldo. Dentro de ese mismo tipo de literatura destaca una preciosa versión de “La doncella guerrera” que plantea cierta similitud musical con algunos aires de jota. El romance bíblico de “Amnón y Tamar ” viene aquí a colación con el nombre del “El seductor de su hermana” y que en esta versión cántabra plantea claras semejanzas formulaicas con el romance de “La muerte del príncipe don Juan”, otros dos textos romancísticos de interés son el “Romance de la Virgen y el Rey” y otro procedente del romancero vulgar.

En cuanto a los cantares destaca una preciosa “molinera” y otros dedicado a Mayo. Pero si hay alguno que sobresalga en especial es “Noche tranquila y serena” cuya grabación data de 1986, unas de las tonadas más bonitas del solar hispánico.

Otra joya que encierra este registro son unos “Cantares de boda para entregar la gallina” y “La enhorabuena de los novios ” ambos guardan un alto valor simbólico.

No termina el disco ahí, sino que aglutina dos narraciones y un par de piezas cantables más. Un disco primorosamente presentado que demuestra, una vez más, lo bien que se pueden hacer las cosas, en este caso, el gran mérito a corrido a cargo de José Manuel Fraile Gil y la empresa que lo a editado, Cantabria Tradicional, esperemos que este esfuerzo se vea compensado con ediciones idénticas a ésta.”

Y también ponemos el enlace a la página del Diario Montañes del pasado domingo 2 de Marzo, donde Maxi de la Peña publica una entrevista realizada a Lines Vejo:

Diario Montañes 02-03-2008

Un comentario

27 04 2009
Marcos

Enhorabuena por toda la informacion recopilada en este blog.
Muy buena iniciativa.

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